12.25.2011

Un cuento sobre algo llamado: Navidad


Hace algunos años....

Era una tarde invernal en el lejano pueblo de Al`dei, Cat`siuji regresaba a su casa llevando con ella un cubo de agua, el tiempo helaba más de lo usual, conforme se acercaba a su hogar sentía tristeza por no poder salir a jugar debido al clima y por recomendación de la partera (aquella “bruja”). 

Más tarde fue al punto usual de reunión donde ya esperaban impacientes Gen`del y Tay`lyol solo en espera de sus amigos Natoum`ni y Eric`s`son, los cuales llegaron a los pocos minutos.

El viento comenzó a soplar y por mucho que le desagradaba a Cat seguir los consejos de la partera (bruja), debía admitir que ante esos vientos helados el permanecer afuera no era lo más sensato que podía hacer, sobre todo siendo responsable por los mas pequeños.


- A que vamos a jugar Cat ?! – pregunto impaciente Natoum blandiendo una vara cual espada, mientras el resto se mostraban deseosos en espera de la respuesta.

- Hoy no podremos salvar al reino, si nos quedamos afuera podríamos enfermar- contesto algo disgustada y al ver la expresión de los demás concluyo con aire de alarma – … y tendríamos que caer bajo los cuidados de la bruja y sus horribles brebajes !!

Los niños se vieron unos a otros al descubrir lo que seguramente era el plan de la malévola bruja, la cual sin duda era la causante de las frías ventiscas. Acto seguido, Cat los invito a pasar a su casa para tomar algo de té caliente antes de que se fueran a resguardar cada uno a su casa.

- Esto es aburrido!!- exclamo uno de los niños a lo que otro respondió – si, el invierno es de lo peor!!- El té se encontraba servido y la cara de todos no mostraba mucho entusiasmo, tal vez no había sido muy buena idea aceptar la invitación.

- …El invierno me recuerda unas historias- dijo Cat, a lo que todos voltearon con cierto entusiasmo preguntando todos en completo desorden desesperados por obtener mas detalles.

Cat tomo su taza y se acerco a la ventana mirando hacia el exterior – en los cuentos, hay algo llamado “navidad”- dijo ella – suele ser durante épocas como esta donde se evocan esas historias.

Y así comenzó a narrar a los impacientes espectadores un cuento que recordaba con cierta tristeza, pero con esperanzadora mirada…..

12.22.2011

Las Plegarias de Cat


Todos los Días al despertar, todas las Noches al dormir y desde el fondo de su corazón:

Ave de Fuego surcando los cielos,
Gracias por este nuevo día,
Dame tu fuerza y sabiduría, ayuda a mis amigos a fortalecer sus espíritus.

Ave de Fuego guiando el camino,
Gracias por las duras lecciones que me has enseñado,
Hazle saber a mi Tía que siempre la llevare en mi corazón.

Ave de Fuego desvanece el invierno,
Gracias por tus bendiciones,
Cuida a mi gente en el lejano Aldei.

Ave de Fuego calido resplandor,
Gracias por no abandonarnos,
Vela por el bienestar de mis hermanos, para que crezcan sanos y fuertes.

Ave de Fuego eterno resurgir,
Gracias por todo,
Te ruego perdones los pecados de mis padres, que encuentren la paz.

A mi único Deseo,
Ave de Fuego, llama de las posibilidades,
Símbolo de la Esperanza… 

9.27.2011

NIVEL CERO

La tarde estaba por terminar y la lluvia no tardaría en llegar, en un claro en las orillas del pueblo, la pequeña Cat cae agotada, su espada yace en el suelo y su escudo no la protege más. Ante ella se acerca una figura femenina, Leena, una mujer algo familiar y varios años mayor que ella, vistiendo una reluciente armadura y espada en mano le dirige una fuerte mirada a la chica:

- Levántate, aun puedes dar mucho mas de ti!
- No…. ya no puedo – respondió rendida.

Habían estado luchando durante varias horas, el uso de la espada y el escudo podían ser enseñados de varias formas, pero a los ojos de Leena la mejor manera de aprender era blandir la hoja en combate y parar golpes reales. Utilizando una espada de madera Leena era capaz de desviar cualquier ataque de Cat y contraatacaba golpeando contundentemente su escudo, una y otra vez se repitió la escena, la joven golpeaba con un arma que apenas podía levantar y se cubría con un escudo aun mas pesado. Todo ello le ocasionaba constantes perdidas de equilibrio, por lo que era frecuente caer al piso luego de resistir el choque de la espada de madera.

- ¿Por que me enseñas a usar estas cosas? – Pregunto Cat dubitativa - hay otros mas fuertes que yo, que ni siquiera puedo sostener este escudo, seguro seria mejor que…..
- Silencio!! – La interrumpió su instructora – Cat, en tu camino encontraras muchos que serán mas grandes, rápidos y fuertes que tu, pero dime, ¿que pasara cuando eso no sea suficiente?
- ¿Que quieres decir?
- Que esto es solo una parte de tu entrenamiento, la parte fácil – dijo Leena en un tono mas amable- yo tuve las mismas dudas a tu edad, grandes dones se te han concedido y con ellos serás capas de superar a la espada mas rápida y al escudo mas fuerte, pero para ello, debes creer en ti misma, así como yo lo hago: Yo creo en ti!!, por eso se que aun puedes dar mucho mas! 

La sincera mirada de Leena se fijo en los ojos de Cat, la cual se puso de pie recogiendo su espada. Las palabras de Leena se habían grabado en su corazón, Cat se puso en guardia y arremetió contra su maestra, nuevamente su intento fue bloqueado en seco y cuando se preparaba para recibir un golpe con el escudo, su atacante se detuvo.

- Va a empezar a llover, es suficiente por hoy.

Cat se tiro al piso, donde se quedo dormida. Leena la miro un rato con un extraño orgullo, luego la cargo y la llevo a casa.