8.18.2012

En una noche cualquiera


En una noche cualquiera en la taberna de un pequeño poblado de paso….
-Así que luego de buscarte por todas partes te encuentro en el fondo de un barril – dijo el joven mago - supongo que ahora suena obvio.
Se dirigía a un corpulento hombre que casi le doblaba la estatura, un hombre ebrio y triste que no le prestaba atención alguna. El mago pidió un vaso en el que se sirvió un poco de agua que el mismo llevaba consigo y así dejo pasar unas cuantas horas viendo como su amigo continuaba en su miseria.

Luego ya entrada la noche el fuerte guerrero comenzó – Todo fue mi culpa sabes….. – el mago lo miraba con ligera indiferencia.

-Nos engañaron, me engañaron. Los enemigos eran mucho más numerosos de lo que creíamos y esa retorcida maquina acorazada, no había nada que hacer.