6.23.2016

Jinetes de los Cielos


Las hadas de los sueños vuelan danzando entre los árboles, se han estado reuniendo para un acontecimiento, la inquietud y el temor ante los rumores las perturba a todas. Escondidas en el bosque se topan con los pixies, un gigante parece también estar en los alrededores, los aldeanos de un pueblo muy lejano así como aquellos que fueron salvados de sus captores vampiros.

Un niño, cuya historia fue olvidada hace mucho tiempo camina entre los diferentes seres, ve ángeles surcando los cielos, alguno conocido y otros tantos desconocidos. Mira a la distancia y ve a una dama vestida de negro, toca el harpa con magistral pericia emanando una melodía de tristeza y melancolía que permea todo el bosque, el niño le habla pero la dama lo ignora, está llorando y sus lágrimas se transforman en notas musicales a las que sus dedos dan vida para expresar su pena. 

Ve las hadas del bosque luego de retirar su atención de la dama, no se había percatado, pero hay varias y muy diferentes, estaba un sequito de la reina del bosque, pero a su vez estaban las habitantes de Luminia que intercambiaban comentarios con sus semejantes, así mismo estaban las hadas del mundo de los sueños, materializaciones mismas de sueños hermosos que han volado a través de tantos mundos, también estaban los pixies que habían emigrado siguiendo una flor por un arroyo para encontrar su nuevo hogar. Entre los árboles, alcanza a ver a las dríadas, la dríada buena y la dríada mala, ambas tratando de pasar desapercibidas, pero aun así atentas a lo que ocurría. Ve a unos enanos acampando mientras discuten con el amable gigante, en otra parte ve una tropa de gente muy diversa, un mediano, un gnomo y un elfo que comparten el pan, otros hombres parecen refugiarse en las sombras de los arboles ante el daño que les causa la luz, un unicornio presta atención mientras vigila una carreta que se acerca despacio al lugar, transporta a tres niñas.